El elitismo de izquierdas excluyente. Parte one.

Acérquense.
Les contaré un secreto:
Hay días en los que la “verdadera izquierda” me produce vómitos. Son de distinta índole que los de Cobo o Pepiño, pero más agrios y persistentes que los de estos dos personajes manipuladores.
Esos días me planteo vivir la vida sin política aún a sabiendas de que soy incapaz. Tirar la toalla, dicho de otra manera.
Siempre con los mismos cuentos grandilocuentes y la misma pertinaz insistencia en quedar por encima unos de otros. A veces tras la coartada que proporciona la indiscutible conveniencia del debate y la pluralidad de ideas.
Hace unos días se dirigieron a mí en un foro valorando mi resistencia a tirarme del carruaje en marcha desde la postura infame de que mis complejos e insatisfacciones manejan mis palabras a la hora de discrepar. Complejos intelectuales, dije yo, no físicos.
Ahora resulta que agradezco la afrenta, porque, no sé si fruto de una sobrevaloración previa de mis capacidades, poco después alguien a quien aprecio me tiró una puya en lo suyo que me ha reafirmado en un pensamiento que tengo desde hace tiempo. Y sobre él vengo reflexionando, asistiendo, en la medida de lo posible y cuando mi ánimo no se desparrama, a la blogosfera y las dispares opiniones que encuentro entre los poquitos blogs que mi windows de mierda alcanza a mostrar con eficiencia.
Son tiempos estos en los que la razón y el pensamiento crítico están poco menos que vetados a la gente sin formación universitaria o que no lee lo necesario para ser eminencia dotada de discurso válido. Esto es a mi parecer lo que evidencian los lenguajes lejanos que muchos se empeñan en utilizar para dirigirse a la ciudadanía.
De modo que, algunos días me frustro porque el destino quiso que tuviera que dejar súbitamente la carrera y otros, al contrario, pienso en si es posible que el haber continuado mis estudios habría hecho de mí una gilipollas en grado superlativo. Si ya soy pedante así, no te quiero ni contar de haberme licenciado.
Con qué atrevimiento hablan muchos del lenguaje poco adaptado y distante de Llamazares, hay que joderse…
Cuánto más se conseguiría estando reálmente cercano a la gente, no en el sentido falso del que habla Mariano, pero sí utilizando su verbo mediocre ( que es el adjetivo que utilizarían muchos de los de I love IU). Yo lo llamaría -una vez desprovisto de la paja demagógica-, eficaz.
Quien piense que no se pierde un caudal desbordante de votos por esa actitud, está muy desviado de la realidad social española. Con el agravante de añadir una dosis de pesimismo y desesperación que se suma al que desgraciadamente aportan la corrupción y la socialdemocracia de Zp y su tropa.
Otras muchas veces pienso que es imposible que muchos de los que están en esa tendencia entiendan los problemas de personas que, como yo, llevan un año en la lista del paro, atrapados en el limbo de quien tuvo que emanciparse por la vía rápida accediendo a sectores como el de la hostelería (o la construcción) y dejar su formación para más tarde, viendo ahora que no hay curro no cualificado y que al otro no puedes acceder sin hincar codos durante un rato largo. Y que el agobión es doble porque siempre tirabas del carro y ahora formas parte de la mercancía. O sea: una carga. Nótese que hablo (aunque no sólo) de la antaño llamada generación X, lustro arriba, lustro abajo. Semos numerosos. También me refiero a los que dejaron de estudiar porque no les dió la gana y/o no le dieron importancia en su momento, ya que nadie se lo supo hacer ver.

Mientras tanto te metes en la interné y, en soitu.es, hay un foro muy encendido contra un tío que alaba el windows 7. Uno de los argumentos que da es el precio. Y todos a la yugular porque un mac pequeñito cuesta “sólo” 500 (y pico) leuros. Ya no se acuerdan de que la ayuda prolongada por el gobierno es de 420. Pos vale: que se vayan a la mierda quienes se lo puedan permitir y me llamen envidiosa, que yo fui al paro después del autoempleo y no tengo siquiera derecho a prestación. Tendré que tirar con el Güindos, qué le vamos a hacer.
Otro rato sigo, que tengo que aprovechar que me entra el sueño para tener algo de higiene del ídem y seguir mañana buscando. Curro, quiero decir, que como no cobro prestación no espero que me llamen del INEM para una oferta.

P.C.: Alguien me dijo no hace mucho que, de no ser por unas penosas circunstancias que trabaron sus planes, seguramente no sería la persona [enorme] que es hoy. Pos éso. Que a veces se nos olvida el valor real de las cosas o las cosas que son reales. O algo (que diría aquél).

Y estoy bien y éso…dentro de lo que cabe. Pero que no me venga nadie con la dignidad de las que tienen que servir porque me cabrearé. Ya saben: psicología barata de barra de bar no, por favor, que tengo empacho.

Lección taytantas parte two: La ley del aborto vista por el ilustre Gorgosh

Del blog del necio (comentarios allí please), otra enorme aportación:

“¿ABORTO SI?, ¿ABORTO NO?, ¡ESO LO DECIDO YO!”

Hace tiempo hice un curso sobre responsabilidad en materia sanitaria, y se habló largo y tendido sobre el consentimiento informado. Este modelo, al parecer venido de EEUU, establece que el paciente debe ser informado de manera exhaustiva de los riesgos que conlleva el tratamiento, y otorgar, en la medida en la que las circunstancias lo permitan, como su propio nombre indica, su consentimiento para seguir adelante. Efectivamente esto se suele hacer, verbalmente y de cualquier manera (sobre la marcha, gran lema ibérico). Pude comprobar en una cutre clínica dental como me ponían delante un testamento, (ahí si se hacía por escrito, exonerando de toda responsabilidad a médicos y clínica) antes de que una “dentista” de la edad de mi hermano el pequeño me preparar en un premolar la de dior es cristo. ¡Qué grande es la práctica para afianzar los conocimientos!
Pero respecto al tema de la interrupción del embarazo, creo que nos movemos efectivamente en dos ámbitos: el privado y técnico, donde se dan soluciones acordes al sentir social (aunque indefectiblemente la ley va por detrás del sentir popular), y el show de Benny Hill mediático político orquestado por quienes buscan, de uno y otro lado, réditos a corto plazo (lo que es legislar a golpe de telediario, y montar manifas con 4 consignas aprendidas, que poco o nada tiene que ver con el anteproyecto de ley a aprobar, vamos).
Este es un tema muy sensible, que debería ser tratado con delicadeza y protección a la auténtica protagonista, que es la mujer que se enfrenta, en muchas ocasiones muy sola y perdida, a esta situación. Por supuesto que la decisión debe ser solo suya, y no debe confundirse el papel de los padres o tutores.

Porque creo sinceramente, que existe un transfondo judeo cristiano de minoración del papel de la mujer, un cierto paternalismo que está detrás de estas ansias por controlar la interrupción voluntaria del embarazo por curas y políticos del sexo masculino. ¿Por qué una menor puede asumir un tratamiento que incluye una operación quirúrgica cuya única finalidad es implantar silicona en las mamas, dando libremente su consentimiento, y debe pasar por el filtro de padres, administración y clero en general para esta otra intervención?

El derecho a la vida no me vale. Teniendo en cuenta que a efectos civiles “sólo se reputará nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno” (art. 30 Código Civil), y que el ser que no cumpla esos requisitos se considera criatura abortiva, en el artículo 745 del mismo cuerpo legal, el “moderno” Real Decreto de 24 de julio de 1889, ya nos dibuja un panorama legal muy claro.
Si a esto le sumamos que vivimos en una sociedad hipócrita, que pasa impasible sobre los menos favorecidos, que explota inmisericorde a otros pueblos, y que condena al hambre a más de 1.000 millones de personas, promoviendo guerras que sólo esconden oscuros intereses económicos, vemos que nos reímos en la cara de esa “vida” que decimos defender, de esa vida que arrebatamos indirectamente por culpa del hambre y los conflictos armados, de la enfermedad que se curaría con un suero de 50 centavos o con un pequeño esfuerzo de las farmaceúticas, o que convertimos en una caricatura de lo que debería ser una existencia digna.

No es cierto que las mujeres acudan alegremente a practicarse un aborto, ni como dijo la impresentable Rosa González, sea cosa de fulanas y frescas.

Se trata de una decisión muy personal, nunca fácil, a la que puede llegar por múltiples motivaciones, pero creo sinceramente que nadie tiene autoridad moral para empujarla a tomar una decisión en un sentido o en otro.

No es coherente un marco normativo en el que el aborto es un delito, y la mujer una posible imputada, excepto en ciertos casos en los que se despenaliza. No es moral, ni correcto jurídicamente, y además se ha demostrado que ese sistema no es viable ni operativo.

¿Y qué decir de las personas (entre 2.000 y 2.000 millones) que acudieron a la manifestación en Madrid el 17/10? No seré yo quien impida a los ciudadanos manifestarse alegremente, pero es el espectáculo es lamentable. El PP que va pero no va, las consignas contra Zapatero y el PSOE, “cada vida importa”, y lo más chanante, el lema: por la vida, la mujer y la maternidad. La mujer, mujer ignorada, anulada, o unida enfervorecidamente a una causa que la reduce a ciudadana de segunda, que debe ser tutelada. Hasta no hace tanto no podía ni abrir una cuenta corriente, pensaba que avanzábamos…
En tercero me explicó derecho penal Parente, ex Magistrado de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo. Pues les aseguro que, aun no compartiendo sus posturas, les daría unas lecciones de tolerancia y de técnica jurídica a los de la gorrita roja y los llaveros del presunto feto. Si, claro que hay verdades objetivas, pero no es esa ley natural manipulada con la que nos quieren hacer comulgar. Hay una verdad más profunda y digna de respeto dentro de cada ciudadano, de cada ciudadana, de cada mujer libre e independiente.
El anteproyecto de Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo aclara una simple cuestión técnica, pero se queda a medias, perdiendo en mi humilde opinión la oportunidad de equipararnos a otros ordenamientos del entorno, y la posibilidad de establecer un sereno diálogo bajo criterios técnicos y médicos, en beneficio del bien jurídico protegido, que es la salud reproductiva de la mujer.Cuenta esta reforma, por supuesto, con un amplio apoyo de colectivos tan cualificados como la Unión Progresista de Fiscales (UPF), y es un avance hacia una regulación más realista y adaptada a lo que la sociedad demanda.
Spain is diferent, lamentablemente….”

Lección taytantas: La ley del aborto y sus intríngulis sobre la decisión de las menores.

Ayer, en el blog de Piezas, lección de nivel digna de difusión:

“Tratando el tema controvertido de la libertad de decisión en chicas menores de dieciséis años ante la disyuntiva del aborto en el blog de Wyoming (columna La familia feliz), Jacobo Dopico (también conocido en Pezonia como AnteTodoMuchaCalma) afirmaba que esa excepción frente al aborto nunca ha sido contemplada, de manera que el de la nueva ley en su planteamiento sobre el asunto es un debate falso.
Le pregunté si el artículo 9.4 de la Ley de Autonomía del Paciente de 2002 no era entonces un pegote que no se sabía muy bien de dónde venía, ya que no quedaba del todo claro a qué mayoría hacía referencia, a mi entender.
Creo que su respuesta merece divulgación; tanto la prensa que pretende informar (especializada y generalista) como la propia actividad informativa del Ministerio de Igualdad debería prestar más atención a explicar de una forma coherente y ausente de demagogia cosas tan sensibles. Por que además si no se hace, corremos el riesgo de activar un intento que nunca llegó a tener efecto legal. Pego su respuesta:
1. La Ley Gral de Sanidad, vigente hasta 2002, decía: si un menor es maduro (o sea: si entiende el significado de la intervención, sus posibles secuelas y las consecuencias de NO adoptarla), sólo él puede prestar consentimiento a una intervención médica. Esta regla regía para CUALQUIER intervención médica. También para abortos legales.
2.a. La Ley de Autonomía del Paciente (2002) decía lo mismo PERO introducía una extraña excepción: el 9.4, que decía que en materia de Interrupción Voluntaria del Embarazo, la prestación del consentimiento seguiría ”lo establecido con carácter general sobre la mayoría de edad”.
2.b. Parece claro que querían hacer una excepción y obligar a que sólo los padres pudiesen consentir.
2.c. Pero fueron tan burros que no lo hicieron. Se remitieron a OTRA normativa: ”lo establecido con carácter general sobre la mayoría de edad”.
2.d. ”Lo establecido con carácter general sobre la mayoría de edad” está recogido en el art. 162 CC: Los padres representan a los menores SALVO en ”Los actos relativos a derechos de la personalidad u otros que el hijo, de acuerdo con las leyes y con sus condiciones de madurez, pueda realizar por sí mismo”. NADIE duda que el aborto está ahí incluido.
2.e. Cómo hacer un pan como unas tortas: quisieron inventar un régimen especial para el aborto, pero se remitieron al régimen general del Código Civil… que no es tan BESTIA como para permitir que un padre decida sobre el cuerpo de una adolescente.
2.f. Esta es la solución que en EE.UU. rige desde la sentencia Planned Parenthood, y la que rige en el mundo civilizado (la duda es A PARTIR DE CUÁNDO se considera que una menor es una ”mature minor”).
3. ¿Y qué hace el Anteproyecto? Eliminar la mención al aborto del art. 9.4. Eliminar la APARENTE excepción (que no funcionaba como tal).
4. En materia de minoría de edad, el Anteproyecto pretende devolvernos a la situación previa a 2002. Nada nuevo. El art. 9.4 de la Ley de 2002 es un pestiño en el que se ha ciscado TODO DIOS, así que lo elimina. Esto significa que decide la menor si es madura. Si no, deciden los padres. Por encima de 16, siempre la menor.
Y esto es impepinable. Imagínense ustedes la alternativa, si pudiesen decidir los padres:
4.a. ¿Imaginan QUÉ HORROR que un padre pudiese obligar a una menor a abortar contra su voluntad porque había sido violada?
4.b. ¿Imaginan QUÉ HORROR que un padre pudiese obligar a una menor violada a continuar su embarazo, a alterar física, química y anímicamente su cuerpo hasta someterse a un parto o a una cesárea (intervención quirúrgica)?
Son actos de violencia inimaginables en un Estado de Derecho (sólo hay un caso en que los padres podrían someter a la menor madura al aborto, Y ES LA MISMA EXCEPCIÓN QUE EN EL RESTO DE LOS TRATAMIENTOS MÉDICOS: cuando es la única solución para evitar su muerte).
4.c. Como ven, hasta ahora NO SE HA DICHO NI PAMPLONA sobre si los padres deben ser INFORMADOS o no. Sólo se trata QUIÉN DECIDE. Lo que dice la prensa a este respecto es basura.
El derecho de los padres a ser informados ha estado muy mal regulado hasta hoy en todas las leyes. Hay pocos supuestos regulados. Por ejemplo: la ley actual obliga a que los padres del menor maduro sean informados si el tratamiento decidido por el menor es PELIGROSO.
Un padre NO PUEDE ASPIRAR a DECIDIR sobre el cuerpo de la menor. Pero sí puede aspirar a SER INFORMADO sobre extremos muy importantes de la salud física o psíquica de la menor.
Hay abortos y abortos. Así, abortos antes de las 7 semanas suelen ser meramente farmacológicos y aproblemáticos desde casi todo punto de vista: no parece que sea algo que deba ser comunicado al padre. Pero las cosas cambian a partir de ahí. No es irrazonable pretender estar informado de una intervención abortiva sobre la propia hija, AUNQUE SEA ELLA QUIEN DECIDA.
Ocurre, no obstante, que a veces las hijas se pueden ver intimidadas por la comunicación a los padres. HABRÍA QUE INTRODUCIR EN LA LEY LA REGULACIÓN DEL DERECHO A CONOCER DE LOS PADRES, Y CUÁNDO UNA MENOR PUEDE ELUDIRLO. En esos casos, los servicios sociales deberían sustituir a los padres, acompañando a una menor a través de un proceso que puede ser muy duro para ser atravesado a solas.
Pero en Igualdad no quieren ni oír hablar de colaborar con los servicios sociales… porque no se fían de las Comunidades del PP, en especial Madrid y Valencia.
4.d. Da vergüenza oír a gente del PSOE decir ”es que si mi hija decidiese abortar sin consultar conmigo…”: LA LEY NO TRATA ESO, DESINFORMADO. LÉETE EL ANTEPROYECTO DE TU PROPIO PARTIDO, IRRESPONSABLE.
4.e. Da vergüenza oír el trato que la gente del PP ha dado a una cuestión tan delicada. Zapatero metió fetos-bomba en los trenes del 11-M para que mintiesen sobre los trajes de Camps. Esta gente deberá pagar algún día.
4.f. Da vergüenza ver cómo el texto salido de Igualdad no ha pretendido buscar el consenso (QUE SÍ ERA POSIBLE), sino que ha pretendido hacer una Ley-Proclama. Las leyes deben reflejar el sentir social. El sentir social es, más o menos, el que contiene la ley, que técnicamente en este punto está bien. PERO EL TONO GENERAL DE LA EXPOSICIÓN DE MOTIVOS Y DEMÁS ES DE UN ”TRÁGALA”. ”Trágala, Conservador”. Qué falta de responsabilidad política: con eso están metiendo directamente en la batalla electoral una cuestión de capital importancia y enorme delicadeza (abortos de menores). Con esto no se juega, irresponsables. ¿Que el PP iba a hacerlo antes o después? No sé. Pero se lo habéis puesto a huevo. Y desde el punto de vista estratégico, VAN GANANDO (si lo hubieseis planteado bien, no irían ganando). En Igualdad tienen buenos asesores técnicos, pero la dirección política es patética.
5. Por cierto, y para irnos cargando las ideas preconcebidas:
Los conflictos entre padres e hijas en este aspecto son poco conocidos, como todo lo que se esconde tras las paredes del domicilio familiar… pero os sorprendería saber que la mayoría de los casos de los que tienen noticia en los centros médicos, las presiones paternas (incluyendo amenazas, etc.) son ¡PARA QUE LA MENOR ABORTE!

Jacobo Dopico

Actualizado: También se discute en lo de Rebeca Ruíz (@undivaga): El aborto y las menores explicado para torpes.”