Todos semos trolls…

…o tocapelotas.
Son cosas de la Interné en las que alguna vez caigo.
La vehemencia de la menda lerenda muchas veces resulta molesta, lo acepto y comprendo.
No les pediré que sigan el hilo de comentarios, aunque sería lo deseable y lo justo para contrastar lo giliposhas que puedo ser cuando me pongo en plan pedante.
En mi defensa diré que, lo que me molesta no es que mi blog lo lea poca peña, ya que valoro más la calidad de mis poquicos lectores que la cantidad. Me molesta la trampa. Venir, tocar, soltar una banalidad y…¡si cuela vendrán a visitarme por cortesía y puedo engordar la cuenta de mis seguidores y, de paso, engrandecer mi enorme ego!
Pues no, oiga, cada uno que asuma la responsabilidad de sus actos y la repercusión de las paridas de su blog público.
Me refiero a esto (en concreto al comentario de Mariale divagando) y a esto.
Con que lean el post de Mariale, grande en el debate, todo hay que decirlo (aunque yo no opine lo mismo de los que la leen), me conformo.
El puto insomnio es lo que tiene.


*Actualización, coda, o como se llame al complemento aclaratorio:

Gracias a Small por hacerme releer este batiburrillo ininteligible, pues veo que el sentido de la entrada no se entiende en absoluto.

Aclaración: el motivo del post, que atiende a razones obvias de pique personal porque una de las lectoras de Mariale me acusa de spamear por entrar en discrepancia con la segunda, creo que debido a ponerme -en plan ladilla- a debatir el tema central del que trata el post de la susodicha.
Hoy he vuelto a MARIALE…DIVAGANDO y la autora sostiene que el comentario que dejó, al no solicitar una devolución de la visita, no tenía la intención que yo le dí. Dicho queda.

Aclaración: el cabreo de la menda, se debe al tono despótico en el que se trata la obesidad, dándole una importancia al gasto sanitario que supone, anteponiéndolo a la libertad de quien quiera estar gordo por elección e incluso adoptando un tono paternalista que asusta, para concluir que, como estar obeso no es sano, el que está enfermo es debido a la ignorancia o a la dejadez deliberada, que por supuesto, parece que raya la inmoralidad desde sus puntos de vista. De ahí que la persona a la que contesta públicamente en el post, que se manifestó ofendida en privado (por mail) por otro anterior de características similares, tenga todo el derecho a ofenderse según mi opinión. Y por eso mi mención a hacerse responsable de lo que cada uno decimos o escribimos, en este caso.
Hoy Rafa Reig, casualmente, hacía mención a la misma noticia que enlazó uno de los lectores de Mariale en el hilo de comentarios, con la intención de rebatir mis idas de olla. Como entiendo que me es muy útil para ilustrar mi indignación, los dejo a ustedes en manos del monstruo de Púbico. A ver si asín se me entiende mejor.

Gracias de nuevo, Pitu. =D

Normas de urbanidad

Estoy viendo los informativos de madrugada, como tengo por costumbre.
Pongo “La noche en 24h” y ahí está Juan Vicente, que antes (sigh!) de que Mari Tere destrozara “La mirada crítica” mañanera de T5, madrugaba más para ir al curro. Pide a los tertulianos express que formulen su opinión acerca de la cuestión que han planteado a los espectadores en la web:
¿Debe ser determinante el aspecto externo a la hora de encontrar trabajo?
No me voy a detener a contarles lo que cada uno de los asistentes ha argumentado, aunque evidentemente todos aportaban distintos matices en función de las que se suponen que son sus líneas ideológicas y editoriales. Porque finalmente, todos han llegado a la misma conclusión: Para conseguir trabajo hay que consentir en lo que requiera el empleador. A pesar de lo que nuestra muchas veces rancia Constitución diga. Y para las ocasiones en las que no sea rancia, ya nos encargaremos los españolistos de interpretarla con ración extra de caspa.
La alusión del presentador al título del post ha sido literal. No les digo más.
Saquen sus propias conclusiones porque yo estoy en paro y no duermo por las noches bien.
Será que los piercing de la cara me ponen nerviosa.

Estigmatización por afición fanática religiosa.

Estaba esperando a que terminara la manifacha para actualizar. No podía dejar pasar a Maligno Blanco, Verónica Mongol y otras, como las mujeres más viles y rastreras del periodismo cavernícola, tales como Cristina Chichileti, Isabell Duracell y mi no menos despreciada Isabel San Sebastián. Estas últimas podrían aprender algo de Rosa Mª Artal, a la que nunca podrán mirar por encima del hombro (o del hombre), además de superarlas -a las tres juntas multiplicadas por mil- en rigor periodístico y profesionalidad. Pero también en lo más importante: humanidad.

Necesitaba esperar un poco a ver qué perlas soltaban por la boca (“Hay que cerrar el Ministerio de Igualdad por abortista radical“, “Fuera, fuera, fuera”, “Que se vaya, se vaya de aquí y que Bibiana deje a los niños vivir”, “Bibiana dimisión” y gritos de “Asesinos, asesinos, asesinos”) o en forma de pasquines. Algunos de estos hablaban por sí solos de los que los repartían:

Lamentablemente, hay que convivir con esta ralea, aún a sabiendas de que defienden los postulados de un fulano que cuestiona la eficacia del condón para evitar que los niños en Africa nazcan con el SIDA.
Aún a sabiendas de que el mismo fulano protege y oculta las prácticas pederastas de esos que claman por el derecho a la vida de los no nacidos.
Tengo que convivir con declaraciones como esta:

1.La presidenta madrileña siempre se ha mostrado contraria a la Ley del aborto, pues considera que esta opción es “un fracaso” para la mujer.

2.La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), Esperanza 2000 y la Fundación Universitaria San Pablo CEU, que promueven el manifiesto, han expresado, en rueda de prensa, su rechazo hacia el anteproyecto de ley, porque permite un “aborto libre que ataca al derecho a la vida“.
Además, han afirmado que el “aborto es un fracaso” y que la sociedad “miente al ocultar parte de la realidad de la mujer como los efectos secundarios que conlleva el aborto”
Estas organizaciones han asegurado que sus propuestas “plantean la cultura de la vida frente a la cultura de la muerte” y que el debate sobre este asunto “acabará cuando no haya ningún aborto en España”.
Así consideran que si las personas que aceptan el aborto lo vieran como la “muerte de un niño, entonces se acabaría” esta práctica, al convertirse en un “crimen“. Contabilizan que “el aborto se cobra la vida de más de 100.000 inocentes en España cada año” y frente a ello proponen mostrar ecografías a los ciudadanos para ayudar a recrear la cultura de la vida.
Denuncian que el “aborto es la gran disculpa de las irresponsabilidades sexuales”, así como que las mujeres están coaccionadas a tomar esa decisión, por el entorno actual de desprotección de la vida del niño y de la embarazada.

3. Mayor Oreja: “El aborto no puede ser nunca un derecho”.

Todas sus pataletas quedan reducidas a ofensa fanática, con un tufo paternalista que cosifica a la mujer y, como ser inferior e imbécil que es (no hay más que ver a la San Sebastián), la reduce a ente sin conciencia que debe ser guiado (apoyado, decían ellos, para disfrutar de la maternidad).

Es gravísimo que la injuria y la estigmatización estén permitidas en forma de manifestación. No queda la cosa en que se niegue el derecho de la persona, en este caso mujer, a decidir sobre su propia VIDA, priorizando el de una vida que no es persona, ni por definición ni por sentido común. Necesitan evidenciar su empeño intolerante con la vida ajena mediante el insulto.
Es indignante que se insulte a las mujeres que han decicido abortar, con la coartada de la libertad de expresión, haciendo uso de un derecho democrático, para vilipendiar a una parte de la población que tomó una decisión personal sobre su destino. Tener que oir en un púlpito a una mujer decir que las que decidieron tener a sus hijos son más valientes, es el puto colmo de lo que ellos entienden como “Evangelización”. Luego que les baja el censo. Serán cenutrios.
Es lamentable leer que una presidenta de una comunidad tan importante como la de Madrid, manifiesta que el aborto es un fracaso…para la mujer (déjate de tonterías sobre roles patriarcales pa lo que nos interesa) . Ni siquiera se acordó de decir “sociedad en-su-conjunto”.

No ven que, cuando intentan ir de buenos con el rollo de que se compadecen de las mujeres que se ven empujadas a abortar (porque tiene unas consecuencias físicas y psicológicas malísimas), se les ve el plumero al caer en la incoherencia de herir la sensibilidad de quien ha tenido que enfrentarse a tal decisión: “Nos importan las mujeres… pero son unas criminales asesinas si no hacen lo que dicta nuestra indiscutible ley moral cristofascista.”
Para mí el baile de cifras sobre el número de manifestantes no es importante. Aunque hubieran sido los dos millones que proclaman los organizadores, lo relevante es que un 79% de los españoles respaldan la ley.
Pero sí me gustaría que el Gobierno acotase las declaraciones fanáticas del clero y sus acólitos, porque muchas estamos hartas de financiar a la secta de Ratzinger con nuestros impuestos y encima tener que soportar sus ofensas injuriosas y sus soflamas intolerantes, sustentadas por la mezquindad de su doble moral.