La Flor del Dolor.

Saldremos a la luz de la islita, y nos rozará el salitre de la marea, mi niña grande, mi hermanija querida ♥♥♥

Todo es ya muy pronto para quien llega muy tarde, a los créditos…

<<Esos lindos ojos tristes. Enrojecidos por el llanto, no dicen, imploran una tregua, porque le tocó vivir muy deprisa, a su pesar…>>

No se conocieron el abuelo y ella. Le habría hecho lo de “quién se ha comido las uvas”, esas gansadas heredadas de padre a hija y de ahí a nieta y bisnietas, que lo que nos gusta un niño es casi de sacar la mayonesa y ponerlo entre pan y pan. Ellos son los que valen la pena, tienen la llave del futuro y SON los más importantes. Mi abuelo eso lo sabía y siempre nos defendía y responsabilizaba a los mayores cuando alguno era más trasto. La última vez que lo vi y él me miró a los ojos estaba a unas horas de entrar en coma por el uso de las gotas de morfina administradas por los tíos y mamá. Sobre todo mamá porque apenas se separó de su cama durante esos dos meses. Lo adoraba.
No había terminado de hacer el duelo cuando advirtió que se había quedado en cinta por sexta vez.

Y lo que la amó después a esa inesperada Flor, lo que sufrió por ella, lo culpable que se sentía y se fue, por ser tan frágil aún el capullito esbelto y lindo. La de la piel de luna llena y cabello azabache, que se gestó en la infinita tristeza del desamor, la irresponsabilidad y la insensibilidad del hielo seco, acompañado de tragos de odio que escupe ira ante un bebé.

Teniendo la chinija cuatro años escasos casi nos despeñamos con ella varios más. Con un coche ajeno, para mayor disgusto, después de salvar la vida de milagro, por una rústica montonera de tierra prevista de retén al borde del barranco, en forma de herradura, en la curva de entrada que nos comimos.

Asistíamos a la comunión de una prima en la provincia y nos lo prestó otro familiar, al que mamá, como solía ser habitual, porque era quien tendía las redes de cariño con sus numerosos seres queridos, pidió el favor, ya que el nuestro estaba averiado. Lo teníamos desde hacía meses en el taller de la casa, con un estropicio de chapa tremendo y carísimo, tras otra vuelta de campana por exceso de velocidad en un puerto del Norte de Burgos, con hielo en la vía. Venían de trabajar de un pueblo de la provincia, ya que en la ciudad en invierno estaba duro sacarse las habichuelas, para un autónomo con cinco bocas que alimentar. Iba con él mi hermano el segundo, de diecisiete recién cumplidos. Salieron también milagrosamente ilesos, salvo por cuatro rozaduras.

Quien no sabe lo que es vivir con miles de remordimientos que no te corresponden, no sabe nada de ella.
Por eso, deslumbrados por la belleza de sus nuevos brotes, de cada pétalo incipiente de su tierna corola, nadie se ha percatado aún de lo frágil que es.

Se acostumbró tanto a que admiraran sus colores extravagantes y vivos, sus cualidades olfativas, el estupendo porte y todo aquello que está solo por fuera, que una y otra vez olvida quién es, cuánto sabe y lo poco que valora su creativa visión del mundo que le rodea.
Ese filtro esplendoroso y único con el que mira la vida ella, que te hace confiar en sus buenos sentimientos, aún cuando pide amor enfurruñada o quejándose como una niña abandonada que es…

Tantas veces. No una. No por uno. No por una docena. La mezquindad es algo que se puede tocar con las manos en las familias des-estructuradas por la falta del miembro guía, del que marca la pauta a seguir en el grupo por ser el más resolutivo y aglomerante de ideas, por tener cariño siempre más que suficiente para repartir a todos;
Pero la que es sucesora por derecho y convicción, la que es pegamento que ha asumido ese rol sin dudarlo, tras fallecer pronto el amado padre, y con el inicio de los conflictos con la severa madre, que es más de “la letra con sangre entra”. Y echa leña entre hermanos, hermanas y parejas de todos ellos, ya casados y con hijos, con tal de salirse con la suya y acaparar la atención de ese celoso y autoritario amor del “se debe amor y respeto a los padres” -, de manera que nunca ha entendido a su hija mayor…
Puro Raimundo, amor y desprendimiento de pétalos, en curiosa y bella metáfora con la rosa, esa flor que a ella le encantaba, paralelismo a su vez con la caída del último pétalo de una de las primeras películas que con mi bella Flor del Dolor fui a ver al Cine, -‘La Bella y la Bestia‘ de Disney- , para que disfrutara de momentos inolvidables con su Tata Rata Grande. Y que así nunca, -PERO NUNCA, NUNCA, NUNCA- ELLA olvidara, que a su “madrinermana” se le dan de puta pena las plantas pero que el ser “medio hermana-medio hija”, jamás será responsabilidad de ella en ningún caso. Sí el intentar ser feliz. Por su madre y su hermana, mi pequeño Ratonovitz…♥
Su dolor es insoportable para mí desde siempre que le han tocado los palos tan duros de la vida que ella ha recibido siendo aún una niña asustada. Y es soportable solamente en la medida en que reconozco su crecimiento y su valía, con bondad y sin pisar, haciendo honor a las enseñanzas que recibió, que por poco tiempo recibió de mamá directamente, hasta que traté de recoger el testigo porque la vida me puso su crianza en el camino.
Creo que mamá estaría orgullosamente enamorada de la mariposa que su hija pequeña es. ♥

Hay más dolores insoportables en mi vida desde este año que recién acaba que no tienen que ver con el que me produce su sufrimiento derivado de que la vida no la haya tratado como ella merece:

<<CON INFINITO AMOR, MUCHO MÁS QUE PALABRAS, HECHOS, ABRAZOS, CARICIAS, RESPETO POR SU LUCHA… >>

Apoyo en lo que hace y, cuando no sale bien, también apoyo, para que no tema seguir adelante, siempre, como ratoncillo inquieto que es, buscando su sitio, sin arredrarse ante los conflictos y solventándolos, con una madurez muchas veces digna de personas que le doblan la edad.

You live, you learn
you love, you learn
You cry, you learn,
you lose, you learn
You bleed, you learn,
you scream, you learn
I recommend biting off more than you can chew to anyone
I certainly do
I recommend sticking your foot in your mouth at any time
Feel free throw it down (the caution blocks you from the wind)
Hold it up (to the rays)
You wait and see when the smoke clears
You live, you learn, you love, you learn
‘YOU LEARN’|JAGGED LITTLE PILL|ALANIS MORISETTE | 1995

Opiniones relevantes o totalmente intrascendentes. Razón aquí.

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