Dorian Grey que estás en Lanzarote.

Erase una vez una persona con mucho mando. Trabajaba en la escala ejecutiva de una empresa y era la típica que iba de guay, de benefactora de la chusma que tenía subordinada y a los que trataba de manera exquisita un día no y los otros cuatro restantes tampoco.
Era tal su magnanimidad que disponía de todo como si fuera administradora universal del cotarro. Sólo que sin serlo. Al que miraba para otro lado y le recogía las compras en la Calle Real sólo le pisaba un callo un par de veces al mes. Al que la miraba torcido pero no abría la boca le acusaba de incrementar las facturas que tenía que cargar a la empresa del psicólogo y del gurú que la enderezaba el karma. Pobrecita ella. Y al que hacía su trabajo intentando ser productivo y escrupuloso con unas mínimas reglas éticas, le ridiculizaba y humillaba sólo por respirar.
Así llegó un día en el que, al requerir un trabajito de dudosa honestidad a uno de sus pretendidos lacayos de los del último grupo, éste la contestó:

-Por ahí no paso. Dimito: yo tengo principios.

A lo que la divina potestad respondió entre carcajadas:

-Los principios no pagan las facturas, mi niño. Qué gracioso eres cuando te pones gracioso, valga la rebuznancia. (porque, efectivamente, esta persona era un pozo muy hondo de sabiduría, como seguramente estabais pensando… ¡ejem!)

Es necesario no obstante aclarar que, aunque puede parecer tentador concluir que era sensata la respuesta, para esta persona singularmente tocada por el dedo de Dior, las facturas de ella eran más importantes que las del resto de los mortales. Y que se debe entender como imprescindible que tus vástagos vayan a colegios internacionales y que el vestido nunca puede ser de menos glamour que el de Ana Rosa Quintana. Ya si eso, los que tienen principios que viajen con Ryan Air y tiren de marca blanca en el Hiperdino.

Y así se empieza a tolerar lo intolerable, aunque no lo crean, hasta que te conviertes en un engendro como el del retrato.

El hombre del saco es la crisis.

¿Alguien sabe lo que es un iriólogo? Yo no… voy, lo busco y sigo. Aquí está, en realidad se dice Iridología. Menudo cabreo aquel día cuando me lo contó la persona que pagaba porque la miraran en el ojo el dolor del pie. Todo porque me eché unas risas de esas tipo “tú te desayunas tripis o algo, ¿no?”.
No me digan por qué. Sospecho que está bastante relacionado con el rollo místico de la Supervirgen, pero aquí, y siento generalizar, las gentes sencillas son especialmente fáciles para los charlatanes. Conozco a una tía incluso que se fue a Aranda a unas bodegas en pleno enero, siguiendo a un chamán piramidal de esos. Y claro, a Protos yo también sé camelarme a la gente, si, además, ya has conseguido sacarles de Canarias en esa época para ir a probar el fresco de la mesheta cashtellana ahí, en todo lo alto. Que hay que tener valor.

La peña está soportando una tasa de paro tan bestia, el número de desahucios es tan serio que… ¿por qué no tirar 80 euros con un vidente/iluminado-de-la-vida que me arregle el karma? Y oye… lo cierto es que otros se lo gastan en dronjas. La diferencia creo que está en qué proporciona más lucidez o cuál es más útil, incluso…
Yo creo que la química es más realista, la verdad.
Incluso lo que es gratis, o mejor dicho, sin copago, como hacerte una citología en la Seguridad Social o una analítica de rutina, te la recomiendan con insistencia por privado haciendo hincapié en que “de lo público no te puedes fiar”. Es lo que llamo yo el síndrome de la guagua privatizada. Como aquí hay un amago de transporte público, la gente cree que es igual de malo en todos los puntos de la geografía (en cuanto a caro y escaso en lineas y horarios). Y como tienen un síndrome, piensan que todos los servicios públicos esenciales hay que pagarlos. De hecho yo a dos chicas las tuve que convencer de que podías ahorrarte 50 euros yendo a una matrona en un centro de salud. Dos compis del curso de Terapia, ese en el que veían normal que la profesora pusiera en el examen que una baja por accidente de tráfico era igual a una interrupción voluntaria del embarazo.
Y aquí llegamos a Supervirgen de nuevo y al motivo que explica que un curso cofinanciado por el Fondo Uropeo se imparta con material teórico del Foro de la Familia, sacado de Cáritas por la profesora de la academia de formación.

El negocio de la homeopatía cuenta incluso con el beneplácito y aceptación propagandística de Paulino Rivero. Motivo por el que supongo que no invierte demasiado en descentralización de hospitales hacia las islas periféricas. De hecho me imagino al presi leyendo vorazmente a Rafapal y desechando los Rayos-X como método de diagnóstico, teniendo en cuenta la negación del efecto fotoeléctrico y la dualidad onda-partícula, como manda el reglamento del buen oscurantista, porsupu.
Cualquier día de estos se nos apunta, y de paso también nos apunta a los sufridos residentes, al rollo de que no hacen falta las campañas de vacunación para los chinijos, que no sea que nos salgan autistas y lo que falta ahora son más gastos en Educación. Que está la crisis de Egipto dándonos turistas de rebote y no tengo el timple pa polkas. Y además llega el Carnaval.
Aunque ya les digo que no me extraña entre recomendaciones de homeopatía en las farmacias de Lanzarote, un día no y tres sí, los iriólogos, las videntes, la virgen que paró la lava, la acupuntura, y demás consejos distintos del consabido “vete al médico” de rigor, esto es un chollo para gente del tipo de Rappel… y para las empresas chungas y liberales de la muerte.

Yo de momento ando aún flipada con la publicación en La Ciencia y sus Demonios de los grandes hits del pufo en la red. Hay uno que se llama sociedad de la tierra plana. Tiempos extraños aunque de risas también, según se mire…

La puta crisis ha generado una oleada de desesperación irracional. Será eso o que estamos tontos, digo yo.

Les dejo con un podcast de Radio 3 en el que se habla de la hilarante postura del presi de las Canary Island y de la homeopatía en general. El invitado era Luis Alfonso Gámez de MAGONIA y habló así de clarito -hace dos meses y pico ya- sobre el tema:

http://www.ivoox.com/playerivoox_ee_454318_1.html

*EDITADO 12 FEB : Además de los mitos del tipo “lo privado es lo mejor” y los grandes éxitos de Pau, un diputado del PP por Lanzarote acaba de dar otra muestra de la desgracia, merecida o no, que tenemos con el nivel de los gobernantes en este archipiélago. Canarias Bruta lo cuenta y anima a la gente a no sentirse de letras o de ciencias, porque existen gobernantes capaces de hacer desaparecer estas expresiones de nuestro lenguaje… ¡ejem!

Se llamaba Expedita.

Ayer Escolar recordaba a Javier Ortiz con motivo del primer aniversario de su muerte, referente del periodismo de izquierdas al que se homenajea hoy en San Sebastián. Yo descubrí su lógica aplastante en la blogocosa bastante tarde, aunque a él ya le había jaleado alguna vez viendo el “Pásalo” de ETB2.
Con esta breve reseña quiero aportar mi granito de arena de Lanzarote, que no de Jamaica, pero también de un sitio que ejerce sobre mí una importante atracción, para sumarlo al homenaje que seguro muchos más ya le han rendido o rendirán estos días, a alguien que tenía por costumbre tener la neurona siempre a punto para engrasar el buen juicio de los demás.

Quería hoy también mostrarles a través de otros y aprovechando el hilo del homenaje a alguien que hace año y medio que ya no está entre la sociedad lanzaroteña. En realidad no creo que estuviera en vida, ya entre nosotros, pues la exclusión hizo de ella pasto de los bárbaros e hizo posible su triste final. Valga esta referencia mediante enlace de una reflexión certera que leí en el agitador y que me heló el alma con su abrumadora razón.
Así podrán hacerse una idea más profunda sobre lo que ocurre en esta hermosa isla, perdida en un mar de corrupción política, empresarial y social.
¿Rodeados? No lo sé…
¿Enfermos? Creo que sí, algunos rozando la muerte cerebral…


Buen fin de semana.