¿Todavía puede ser peor?

Después de ver al blandito de Gabi en su monólogo del viernes y puesto que la vida sigue porque sólo se ha removido un poco la Internete y para de contar, he pensado mucho en el crack del 29. He pensado en que no es cierto que la dictadura se haya desvelado ahora, puesto que yo la he sentido en mi entorno mucho antes. Volviendo la vista atrás al comienzo de todo esto, allá por 2005 cuando comencé el primer blog, ya entonces tuve acceso a los poemas de Chusa Lamarca. Ya entonces el FMI y la OMC  (y el Vaticano, y Bush haciendo el joputa, etc.etc) estaban manejando el cotarro maquiavélicamente aunque todavía no hablábamos de las subprime y de otros palabros mediáticos. Pero claro, Iñaki estaba entonces haciendo el “Hoy por hoy” en la SER…y yo seguía sin ver tan de sentido común meterme en una hipoteca aunque fuera un mantra entre familia, amigos, conocidos, compañeras y compañeros de curro, la panadera, el del estanco…etc. etecé…
Anoche estaba en Facebook hablando de la guerra civil con un amigo de un amigo. Salió el tema por el Pinto Monas y el otro chico que comentó primero el post, decía que teníamos que aprender de la historia porque la ausencia de partidos de centro en la Segunda República había radicalizado el espectro ideológico y apuntaba a esto último como la causa de la lucha fraticida. Yo no estoy completamente de acuerdo con esta postura, puesto que no asumo que ambos bandos tuvieran la misma responsabilidad. No ya en el alzamiento, si no también en lo que se refiere a la contribución de unos y otros a la situación convulsa que se desarrolló en el último bienio. Considero que las manifestaciones espontáneas de violencia durante la Segunda República, se produjeron por el analfabetismo de las gentes que participaron y que en este puto país, cuando hay problemas, las clases altas y el rancio poder eclesial, usea, los ppsunos, siempre lo aprovechan de manera oportunista para volver al poder. Como ahora. Como siempre. Aunque sea un análisis de andar por casa, es evidente que no hubo paciencia ni segundas oportunidades para los nobles objetivos de la Pepa. No interesaba.
Me voy por las ramas de la intención de este post. Mucho se ha dicho sobre la crisis de los treinta y de los brotes de racismo, xenofobia y nacionalismo exacerbado que vinieron con ella. Se observa con recelo, porque así pretende metérnoslo en el coco la caja tonta, como los grupúsculos de ultraderecha aumentan su poder en Europa. Barroso incluso habla de golpes militares a controlar. Cuba está en horas de prime time en los mass media. Todo esto mientras nos dicen que hemos de sucumbir a los mercados para tener una pensión tardía mañana.
Yo es que soy muy malpensada y creo que la batalla nos la están vendiendo perdida de antemano…aunque puede ser también que tengo el día individualista y optimista, porque el necio es muy salao y me envía cosas güenas para levantarme el ánimo de rojona ceniza. Hoy va y me manda esto al correo:

Gorgosh necio atalayo, asunto: La crisis.

“Ánimo! Pase lo que pase, siempre habrá una salida!”


Con este archivo adjunto:

No me dirán que no soy afortunada.

La prima de la roja…

“[…]Estos datos señalan el error del argumento ampliamente utilizado en las instituciones europeas (Consejo Europeo, Comisión Europea y Banco Central Europeo) en defensa de la austeridad del gasto público (incluyendo el gasto público social), indicando erróneamente que “hemos estado viviendo durante todos estos años por encima de nuestras posibilidades”, asumiendo que nos hemos gastado más de lo que tenemos. Pero no es cierto y es fácil de demostrar.” 

Las políticas fiscales neoliberales, de Vicenç Navarro. Artículo entero y muy recomendable, aquí.


No son los Estados Uropeos los que han gastado por encima de sus posibilidades. Si no la clase trabajadora alienada por el espíritu liberal, enfervorecida por pasar a ser propietaria, acudiendo en manada al mantra del bajo interés hipotecario y a la maniobra fraudulenta de cajas y bancos tasando inmuebles por encima del valor del mercado para que entrara en el lote el coche o los electrodomésticos nofrost e incluso las vacaciones de un par de semanas. Esos que ahora reunifican deudas no han inventado nada nuevo…
Por no hablar de la vista gorda que han hecho directores de entidades financieras e incluso notarios, con la entrega de una parte del pago de la entrada en dinero negro.
Muchos se creyeron Ruiz Mateos cuando sólo contaban con el sudor de su frente y su flexibilidad para la explotación de cara a hacerse cargo de las facturas mensuales.
Y mientras tanto, todo el mundo se veía en su particular cuento de la lechera, con su segunda residencia y su monovolumen mercedes, y con una capacidad asombrosa para solidarizarse con los ricos en la fiscalidad que pagamos todos, se supone, en la medida de nuestras posibilidades. Pensaban quizá: “Mañana seré yo quien no quiera que me toquen lo mío”… Algunos incluso ya se sentían integrados en el club.
Después vimos con estupor cómo, los que habían metido la hipoteca por los ojos a los currantes riesgosos (más con  una reforma laboral que abarata el despido), eran los primeros en ser rescatados. Y después de acojonarnos bien con  el retraso de las jubilaciones, las bajadas salariales y de las pensiones, las políticas privatizadoras – que derivan en gúrteles y casos unión, palm arena, etc. -, la supresión de derechos de los desempleados y de los huelguistas, tenemos que aguantar que se nos diga que es por prescripción uropea, que hay que acariciarles la puntita a los inversores, y además suavemente, no sea que se lleven la pasta a un paraíso fiscal, como si no fuera lo que están haciendo…
También tienes que aguantar la furia roja y a imbéciles jetas como éste, o que te llamen radical en Fachibú acusándote de romper la unidad de la izquierda, ejem!Aunque radical sea una cosa buena, buenisísima y muy necesaria con los tiempos en que hoy vivimos, según la primera definición de la RAE:

radical: (Del lat. radix, -īcis, raíz).

1. adj. Perteneciente o relativo a la raíz.

Déjenme vivir en la medida de mis posibilidades y en coherencia con mi pensamiento, que siempre es lo que he querido hacer, y no me vengan a dar lecciones de izquierda…o algo.